Investigadores de la Facultad participaron en la elaboración de un prototipo para la generación de energía en ámbitos rurales

El Instituto de Investigaciones en Ciencia y Tecnología de Materiales (INTEMA), dependiente del CONICET y de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Mar del Plata, y la Facultad Regional Concordia de la Universidad Tecnológica Nacional concretaron un prototipo de gasógeno para la generación de energía en ámbitos rurales. El desarrollo, realizado en el marco de un Proyecto de Desarrollo Tecnológico Social (PDTS) y en articulación con la Cooperativa «Familias Productoras de Yeruá», representa un avance hacia soluciones energéticas sostenibles para productores y comunidades con acceso limitado o costoso a la electricidad.

El proyecto fue desarrollado conjuntamente por el Instituto de Investigaciones en Ciencia y Tecnología de Materiales (INTEMA) y el Grupo de Investigación en Administración Rural (GIAR) de la UTN Concordia, integrando capacidades científicas, tecnológicas y el conocimiento del territorio para adaptar una tecnología existente a las necesidades del ámbito rural. La Cooperativa «Familias Productoras de Yeruá» será la destinataria final del prototipo en funcionamiento.

El sistema construido está integrado por un gasógeno, donde el carbón vegetal se transforma en un gas combustible mediante un proceso termoquímico controlado; un sistema de enfriamiento y filtrado, que acondiciona ese gas para su utilización; y un grupo electrógeno que puede funcionar a nafta pero con una pequeña antes del carburador se puede alimentar con ese combustible gaseoso y producir energía eléctrica. Esta tecnología permite generar electricidad para distintas aplicaciones del ámbito rural, como iluminación, bombeo de agua y accionamiento de pequeños equipos.

La reciente entrega del prototipo marca el inicio de una nueva etapa, a partir de su utilización cotidiana será posible evaluar el comportamiento del sistema durante períodos prolongados, identificar oportunidades de mejora y optimizar distintos aspectos de su funcionamiento para avanzar con nuevas versiones del equipo.

Actualmente el sistema funciona utilizando carbón vegetal como combustible. Sin embargo, una de las metas de las próximas etapas es adaptarlo para que pueda operar directamente con biomasa residual proveniente de los aserraderos, aprovechando subproductos y residuos generados por la forestoindustria de la región como fuente de energía renovable. Este avance permitiría agregar valor a materiales actualmente subutilizados, reducir problemas ambientales asociados a su disposición y fortalecer estrategias de economía circular vinculadas al sector forestal.

Este proyecto se inserta en una línea de investigación y desarrollo del GIAR orientada al aprovechamiento energético de la biomasa forestoindustrial regional. En los últimos años, el grupo ha trabajado en la cuantificación y caracterización de los residuos y subproductos generados tanto en el campo como en los aserraderos del departamento Concordia, identificando su potencial para la producción de energía. Como continuidad de esta agenda, durante el próximo año se iniciará un nuevo proyecto destinado a evaluar distintos sistemas de elaboración de carbón vegetal a partir de residuos del aserrado de eucalipto y analizar la calidad del combustible obtenido.

De esta manera, las distintas iniciativas conforman una estrategia integrada que abarca desde la identificación de la biomasa disponible en el territorio, su valorización como combustible renovable y su transformación en energía mediante tecnologías apropiadas para el ámbito rural. Más que un desarrollo aislado, este prototipo constituye un nuevo paso dentro de una agenda de investigación orientada a transformar un pasivo ambiental en una oportunidad para el desarrollo regional.

Para el director del Grupo de Investigación en Administración Rural (GIAR), Ing. Federico Larocca, el proyecto refleja una visión que el equipo viene construyendo desde hace varios años: «Hace tiempo nos propusimos conectar tres problemáticas que entendíamos podían abordarse de manera conjunta. Por un lado, los residuos de la forestoindustria, que muchas veces se acumulan o se queman, generando problemas, riesgos e impactos ambientales. Por otro, la creciente necesidad de incorporar fuentes de energía renovable. Y, finalmente, la demanda de energía más accesible para productores y organizaciones de la economía popular, una necesidad que se ha profundizado con el aumento de los costos energéticos». El investigador continuó comentando «Hace unos años, el director del departamento de Ingeniería Industrial nos trajo esta propuesta y hoy llegamos con múltiples colaboraciones al producto. Este prototipo demuestra que es posible comenzar a transformar esos recursos disponibles en soluciones concretas para el territorio. Ahora comienza una nueva etapa: perfeccionar el sistema, avanzar hacia el aprovechamiento directo de residuos de aserraderos y generar una tecnología que pueda replicarse en otras cooperativas y establecimientos rurales.»

La articulación entre el INTEMA, la Licenciatura en Administración Rural de la Facultad Regional Concordia de UTN, la Cooperativa «Familias Productoras de Yeruá» y otras instituciones vinculadas al territorio pone de manifiesto el valor del trabajo colaborativo para generar conocimiento aplicado y responder a necesidades concretas de las comunidades. A partir de la experiencia obtenida con este prototipo, se espera continuar perfeccionando el sistema y consolidar una tecnología apropiada que pueda replicarse en otros territorios, contribuyendo al desarrollo rural, la valorización de la biomasa y la transición hacia sistemas energéticos más sostenibles.